En cosmética hay una asimetría curiosa: el laboratorio se pasa cuatro meses optimizando la emulsión y la decisión que más mueve el coste unitario la toma marketing en una reunión de veinte minutos eligiendo el tarro.
No es una crítica al tarro. Es que en muchos productos —sobre todo en los de bajo llenado— el envase cuesta más que el contenido, y el modelo de costes del laboratorio muchas veces ni lo contempla.
La estructura correcta
Un cosmético terminado tiene, como mínimo, tres bloques de coste que conviene mantener separados:
- Bulk: la masa. Materias primas + operaciones de fabricación (calentamiento, emulsión, homogeneización, enfriamiento, control).
- Acondicionamiento primario: lo que toca el producto. Tarro o tubo, tapa, disco sellador, válvula, dosificador, junta.
- Acondicionamiento secundario y documentación: estuche, etiqueta, prospecto, precinto, celofán.
Más la mano de obra de envasado, que puede ser manual (típico en desarrollo y series cortas) o de línea.
Mantenerlos separados no es burocracia: es lo que te permite decir «el bulk cuesta 6,10 €/kg» y a la vez «este SKU cuesta 4,32 € la unidad», y cambiar el envase sin recalcular la fórmula.
Ejemplo completo
Crema facial, tarro de 50 ml. Bulk a 6,10 €/kg, densidad 0,98 g/ml.
| Concepto | Cantidad | Precio | Importe |
|---|---|---|---|
| Bulk (50 ml × 0,98) | 49,0 g | 6,10 €/kg | 0,299 € |
| Sobrellenado técnico (2 %) | 1,0 g | 6,10 €/kg | 0,006 € |
| Tarro vidrio 50 ml | 1 ud | 0,940 € | 0,940 € |
| Tapa con inserto | 1 ud | 0,310 € | 0,310 € |
| Disco sellador | 1 ud | 0,022 € | 0,022 € |
| Etiqueta serigrafiada | 1 ud | 0,085 € | 0,085 € |
| Estuche cartón FSC | 1 ud | 0,265 € | 0,265 € |
| Prospecto | 1 ud | 0,048 € | 0,048 € |
| Envasado (línea, 0,9 s/ud) | — | — | 0,155 € |
| Merma de envasado (1,5 %) | — | — | 0,032 € |
| Coste unitario | 2,162 € |
El bulk es 0,305 €: el 14 % del coste. El envase y el acondicionamiento, el 77 %. Bajar el coste de la fórmula un 10 % —que puede costarte dos meses de reformulación— mejora el coste unitario un 1,4 %. Cambiar el tarro de vidrio por uno de PP acorde con el posicionamiento puede ahorrar 0,50 € de golpe.
Esto no significa que el trabajo de fórmula no importe. Significa que la conversación sobre el coste tiene que incluir el envase desde el primer día, y que quien decide el packaging tiene que ver esta tabla.
Cómo modelarlo en tu sistema
La forma que mejor funciona: el producto es el conjunto, y el bulk y el acondicionamiento son elementos separados de la misma revisión. Cada uno con su propia composición y su propio coste, agregando al total.
Ventajas concretas:
- Puedes reutilizar el mismo bulk en tres SKU (50 ml, 100 ml y muestra de 5 ml) sin duplicar la fórmula. El bulk es un semielaborado y cada SKU lo consume.
- Puedes simular un cambio de envase sin tocar nada del laboratorio.
- Puedes lanzar prototipos de bulk sin envasar (los primeros ensayos) y prototipos completos después, imputando a cada uno lo suyo. Ver estimado vs real.
- Compras ve claramente qué componentes tienen MOQ y plazo, que en packaging son el cuello de botella habitual.
Los costes que casi siempre se olvidan
- Sobrellenado. Nadie envasa exactamente 50 ml. Entre el 1,5 y el 3 % de más, según el equipo y la viscosidad. Multiplicado por 40.000 unidades, es dinero.
- Merma de envasado. Tarros rechazados, etiquetas mal puestas, arranque de línea.
- El molde o el troquel. Si el estuche es a medida, hay un coste de utillaje que hay que amortizar entre las unidades de la primera serie. En una tirada de 3.000 unidades puede añadir 0,15 €/ud.
- El cambio de formato. Parar la línea para cambiar de un 50 ml a un 100 ml tiene un coste que, en series cortas, es relevante.
- Las muestras y el retenido. Salen de la serie, no se venden.
Una recomendación de método
Cuando arranques un desarrollo, pon en el brief una cifra objetivo de coste unitario completo, no de coste de fórmula. Y revisa esa cifra en cada puerta del stage-gate, con el envase estimado aunque todavía no esté decidido.
Es la diferencia entre descubrir el problema en la puerta 2 —cuando cambiar de rumbo cuesta una semana— y descubrirlo cuando ya hay 20.000 tarros comprados.